
Poeta Homenajeada: Nancy Morejón
HERNÁNDEZ
Soy Hernández, ni Miguel ni José.
Soy Hernández
como Angélica Hernández.
Mi apellido es Angélica.
Mi apellido es hispano
y cantó sobre una ría
desconocida, ignota,
vuelta una esperanza de la tierra.
Mi apellido es memoria.
Mi memoria es sonante
entre las plazas medievales.
Mi apellido es una catedral pomposa
y un orfelinato de cal…
Mi apellido es Hernández
ENTRE LOBAS
Como si estuvieras dormida,
vas deambulando entre altos muros finos
que llegan casi al cielo, sin rumbo fijo.
Estás bordeando las entrañas de un laberinto de piedra.
Yo miro tus ojos sin lágrimas
porque, detrás de cada párpado,
anidan sueños indescriptibles y, en ellos,
una loba amamanta a sus hijos y los expulsa de su seno,
uno por uno,
con un hocico frío como la luna llena sobre los muros
mientras los va exponiendo frente al cenit de esa luz
y los incita a que deambulen,
sin cesar,
entre los altos muros sonámbulos,
siguiendo ellos también
la luz de un rayo azul, sin rumbo fijo.
Caminas, corres, en tu sueño escogido,
buscando amparo y sombra y luz.
El silencio,
cabalgando en la noche,
como un puñal sonámbulo que la luna reclama.
Tu poema es una loba aullando entre esos muros.
¿Serás tú la eterna loba contra un paisaje lunar?
O ¿serás tú la otra loba danzante
bajo la luz eterna de la luna y hasta su propia sombra?
¿Habrá dos lobas en la escena
recorriendo las dos el laberinto opaco
mientras persiguen a sus almas gemelas?
¿Cuál loba mata? ¿Cuál loba llora?
O ¿será tu escritura el disfraz de las lobas
aullando, solas, en el horizonte?
Un verso salta de la página tuya
recobrando su canto de trabajo,
deteniendo su paso ante la noche de la creación.
Una loba está aullando en la noche de 1972:
¡Alejandra Pizarnik, ven a tu espacio, ven a tu destino!
Despierta:
tu poema es otra loba aullando entre los muros.
¿Cuál de las lobas serás tú, sentada sobre ciertos papeles de seda,
cuando vuelves a armar un castillo de naipes que es tu vida?
Tu poema emprende la búsqueda de un puerto mío y,
sobre una fragata,
el agua de los mares va salpicando las arenas.
La luna hierve.
Tu voz canta en la noche antillana.
El paisaje desnudo va entrando al agua sin color
mientras un pez aletea su dolor en tu boca sedienta.
Alejandra Pizarnik, escucha:
El agua y el silencio forjaron tu palabra.
Alejandra Pizarnik mira y vuelve a escuchar tu última palabra:
Alejandra Pizarnik…
Nancy Morejón (La Habana, 1944). Poeta, ensayista, traductora. Premio Nacional de Literatura (2001), Miembro del Jurado del Premio Carbet del Caribe desde 1990, miembro de número de la Academia Cubana de la Lengua desde 1999 y miembro del Consejo Asesor de OWWA. Entre los premios más significativos recibidos se encuentran la Distinción por la Cultura Nacional, la foto del Machete de Máximo Gómez (2003), la Corona de Oro de Macedonia (2006), el Premio LASA 2012 y la condición de Maestra de Juventudes de la AHS (2013). Miembro de Honor (Honorary Fellow) de la Asociación Americana de Profesores y Maestros de Español y Portugués, AATSP. Entre sus últimas publicaciones se encuentran las antologías Funda de bambula (Ecuador, 2019); Before a Mirror, the City (New York, 2020), Madrigal para un príncipe negro: edición bilingüe, (Casa de las Américas, La Habana, 2021). La editorial Huerga&Fierro, de Madrid, en el otoño de 2022, incluyó en su catálogo la antología Las horas comunes. En 2021, recibió la Medalla Alejo Carpentier. Actualmente se desempeña como directora de la revista Unión, de la UNEAC, y asesora de la Casa de las Américas.
Crédito de foto: Alejandro Azcuy