Poeta invitado: Benito del Pliego


[re: corrido] Santa Helena

Como la pandemia no me
deja viajar a La Mancha
viajo a Santa Elena en busca
de las excavaciones del
origen no que tenga na
da de original —anal a
nimal— pero hay que visitar
la tumba de los ancestros
e inclinar la cabeza pre
guntarse dónde estuvieron
sus casas sus huesos bajo
qué campo de golf su ombligo
bajo qué campo de tiro
las deseosas —dos— se re
lamieron gustosas los la
bios —vaginales— y cuál de e
llas recordó la escena trans
atlántica se traspasa
no trespassing inclinar la
cabeza pensar en abue
las en todas las parteras
que dieron a mascar hoja
de vida a aquellas bocas —¿dón
de estarán su nietas, sus nie
tos?— sé que no hubo paridad
hay muchos sombreros que qui
tarse quien sea visionario
que vea su salvación —colec
tiva— en esta falta de ce
menterio quiero decir cual
quiera de estas tumbas podrí
a llevar el epitafio
de la poeta nos separa
un fino velo inclinar la
cabeza y repetir lo del
sutra aunque no quede cora
zón en este entierro destie
rro todo es tierra a la vista
echarte de menos there are
no eyes no ears no nose no tongue
no body no mind repetir
aquello del sutra imagi
nar en Santa Elena el cemen
terio donde se enterró a mi her
mano no por culpa de su es
pada sino por espada a
jena —flechas lanzas cachi
porras— la abuela dobla su
mandil donde caemos u
nas tras otras como caen las
aguas de los ríos el plás
tico en el agua aguanta un po
co más y los mosquitos pi
den su peaje como pi
ratas como negreros a
sesino de hugonotes a
ventureros apalaches
decapitado en Huale co
mo el platillo Xines en vi
trina de marines aguan
ta un poco más en la letri
na en la letrita más peque
ña del sutra there is no suf
fering no cause of suffering
no end to suffering no path
to follow nada al final del
camino todo marisma

U.S. vs. U.S. 
a Gonzalo Guerrero

Llevas media vida con la vida partida y crees que solo es tuya esa mitad.
Oñate, querido, hoy te levantaste con el pie cambiado.
Nadie sabe que te quitas el propio pan de la boca.
O en inglés, que retiras la alfombra que estás pisando.
Aunque lo que restas te levante a la estatura de tus sumas, nada de lo que hagas será ya comparable a una existencia.
Decir la vida es sueño es tópico, el tópico de Segismundo, el tópico americano, y aun así sigue durmiendo, vida mía, oye mi sangre rota en los violines.
Es un reflejo sobre la superficie de un río —el Bolin Creek, por ejemplo.
“Ahora” es una lengua intraducible.
Si pensaste en el regreso there’s no direction home.
Las estrategias que te hicieron pensar que todo es pasajero se desvanecen en el tiempo.
Ahora queda lo que estando aquí nunca será y nunca ha sido.
Ahora queda lo que sabes que no puedes conocer.
Ahora queda lo lejano, lo irreal, lo más reciente, lo más sucio.
Ahora queda la milagrosa multiplicación de las lombrices.
Ahora queda el abrazo del mudo, el amor de las muertas, el silbido del viento, la canción de los pájaros, la presencia de padres y madres perdidos, esta larga cadena de genes, lo existente, lo falible.
Porque América es retazo de rechazos, un lugar de lugares donde nadie habita tu lengua, un charco de sangre para que naden los peces.
Porque América es el agua en la que se hunde el reflejo de un astro.
Aquí descansa incomprendida. Aquí descansa agonizando.
Aquí descansa la fe en el individuo, en la valentía, la libertad, en la extorsión y el robo.
No us versus them, sino us versus us
Eres una torre incontestable de preguntas. Eres un trauma, una puerta de entrada, una salida de emergencia.
Eres lo que no eras, eres el colmo, la contera del loco, indecible powder of pier.
Lo que seas no se puede requisar, ni tasar, ni legislar, ni prohibir con la goma de un sello, con la porra del policía.
Y sin embargo nadie sabe cómo se pronuncia esta palabra, nadie sabe en qué idioma desdecirse, o lo que no ha lugar, o lo que desestima el juez y el indefenso.
Y nada de lo dicho alcanza, no hay pena perpetua y capital. Porque todo es indultable, todo derogable, cabe siempre apelación.
Sería mejor lanzar vocablos como piedras o venablos, correr desnudas por el mito de la jungla, comerse a lametones el árbol de la ciencia.
Sería mejor que nuestras carabelas fuesen nuestros búfalos, y nuestras espadas un botoncito de peyote, y saciar en silencio el hambre de silencio, acarreando la historia como acarrean las mulas.
La nostalgia del origen produce una sed infinita y la sed espolea las ganas, aunque no alcancemos a saber quién fue víctima de quién; quiero decir, aunque no alcancemos a saber de qué otra víctima fue la víctima del victimario.
Reúne pues tus notas, sé precisa: por más que sigas departiendo, ninguna letra gana la partida.

Benito del Pliego (España)

Es poeta, traductor y profesor residente en Carolina del Norte. Es autor de numerosos libros de poesía; entre los más recientes, la edición bilingüe de Fable/Fábula (Quantum Prose, 2025) e Integral —dietario reunido (Casa Vacía, 2024). También es autor de ensayos, ediciones y antologías como Expediente de extranjería. Poesía y desplazamientos en el ámbito hispano (Varasek, 2025), Extracomunitarios. Nueve poetas latinoamericanos en España (FCE, 2013) y Polaris. Muestra heterodoxa de poesía de Isel Rivero (Olé, 2021). Junto a Andrés Fisher, ha traducido —al o del inglés— a poetas como Lew Welch, Philip Whalen, Michael McClure, Gertrude Stein y Antonio Gamoneda. En la España de los años 90 cofundó el colectivo de artes gráficas y poesía Delta 9 y ha colaborado extensamente con artistas y músicos. Su obra ha sido incluida en antologías como Panic Cure. Poetry from Spain for the 21st Century, de Forrest Gander, y Malditos latinos, malditos sudacas. Poesía iberoamericana made in USA, de Mónica de la Torre y Cristián Gómez.