Poeta invitada: Fermina Ponce


LIAM

A los cinco años sueñas con ser el hombre araña,
lanzas desde tu mano abierta una telaraña invisible.

A los cinco años has perfeccionado el rugido del Tiranosaurio Rex,
y persigues a tus amigos con él en la mano.

A los cinco años miras a tu padre con una admiración sin límites,
como si acabaras de descubrir al héroe que salvará tu vida.

A los cinco…
vuelvo a empezar.

A los cinco,
la gorra de conejo de Liam y su mochila del hombre araña no fueron suficientes para despertar ternura o respeto.

A los cinco,
el frío de Liam no se cubre con una chamarra ni con guantes de lana porque este hielo no enfría,
pero sí golpea,
acecha,
secuestra,
engaña.

A los cinco,
el hielo convirtió a Liam en un anzuelo para separarlo de su familia.

A los cinco,
un centro de detención en Texas lo mira con ojos reservados para criminales.

A los cinco,
la cara de Liam se convirtió en noticia de primera página,
y su nombre es un clamor que se lanza al mundo buscando libertad.

A los cinco.
A los cinco.

Ya no hay razones
para volver a empezar este poema.
A Liam Conejo Ramos,
niño de 5 años detenido por ICE en Mineápolis el 20 de enero de 2026.

Este poema debería ser
sobre la luna nueva
de un invierno que duerme de frío.

Debería ser
sobre las orquídeas de mi casa
que dejaron de florecer hace tres meses,
o sobre la música
—la única música—
que produce el trombón de mi hijo.

Debería.

Pero cuando escribo estas palabras
el alma de Mineápolis sangra
y al mismo tiempo resiste
con las voces de quienes aún comprenden
el significado de la libertad.

El poema pierde el refugio.
Se quiebra.

Entonces se reconstruye a tientas,
se abarca en sí mismo
como quien se cubre del frío,
y se empapa de llanto
mientras los cuerpos inocentes
son asesinados por un hielo que no cesa.

El poema ya no describe.
El poema es testigo.

Nombra las mentiras del poder,
denuncia,
protesta,
no calla.

Y aun así,
herido,
el poema sueña con despertar.
A Alex Jeffrey Pretti, 37 años y asesinado por ICE en Mineápolis el 24 de enero de 2026.

INVENTARIO

Le tomé una foto a la rama del jardín
que amaneció cubierta de nieve.
Estaba limpia,
silenciosa.

Le dije “te amo” a mi padre,
que muere lentamente,
y se deshizo en el tono de su voz.

Leí en las noticias que el Premio Nobel de la Paz
se había prostituido
al ser regalado a un cerdo,
y el cerdo dejó de chillar.

Leí que Trump quiere comprar Groenlandia.
El miedo recorre a su gente,
protestan.

Lloré por las madres de Irán
que enterraron a sus hijos,
ejecutados
por hablar de la libertad.

No escucho al cardenal cantar a través de la ventana
y el día se hace denso.

Releo a Ana Frank
y me doy cuenta de que ahora
mi raza,
se ha vuelto parte de su diario.

Se descarriló un tren en Adamuz,
y la gente grita por sus muertos,
Boro, el perro,
logró escapar
y llegar a casa.

Mi hermano me envió un enlace
de un reporte de la UNICEF para recordarme
la muerte absurda de más de 64,000 niños en Palestina
por una guerra sin fin.

Una tormenta invernal deja millones de personas
sin electricidad,
sin salida,
solo con un poco de batería en su celular.

Me tomo un ansiolítico
y lloro,

para no sucumbir.

Fermina Ponce (Colombia) 

Es comunicadora social, periodista y Máster en gerencia de la comunicación organizacional de la Universidad de la Sabana, Bogotá. Es también Máster en escritura creativa por la Universidad de Salamanca, España. Sus poemarios Al desnudo y Mar de (L)una – editorial Oveja Negra–, obtuvieron mención de honor en los premios ILBA 2018 y 2019 sucesivamente. Se llamará piedra – Sudaquia editores, recibió mención honorífica en los premios ILBA 2022 como mejor libro de poesía de un solo autor, premio Juan Felipe Herrera.

Fermina aborda temas universales. Habla de la naturaleza humana, de sus dualidades, el erotismo y las enfermedades mentales como en su obra Sin nombre con la editorial Oveja Negra.

La poesía de Ponce ha sido publicada al francés para la revista La Piraña, México, y la revista OUPOLI (Ouvroir de Poésie Libre), Francia. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano y árabe. En 2024, incursionó en la no ficción con su libro Todo este silencio, relatos sobre mi trastorno bipolar, Ediciones Urano.

En 2020, Fermina fue nombrada poeta diputada laureada de la ciudad de Aurora en el Estado de Illinois